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¿Recuerdas tus tiempos de traslado durante el confinamiento de 2020-2022?¿Has oído hablar de las ciudades de 15 minutos donde en tu barrio se cubren tus necesidades básicas? No siempre tendremos calles vacías o destinos cercanos para no sufrir las consecuencias del congestionamiento vial; lo que sí tenemos es el ingenio para reducir lo que en latinoamericana es un infierno: la movilidad.
La economía circular se basa en utilizar el ingenio para optimizar procesos que maximicen el aprovechamiento de recursos (en intensidad y tiempo) y que reduzcan la extracción de materias primas. Aplicada a la movilidad, implica aprovechar al máximo los energéticos e infraestructura disponibles para ampliar nuestra capacidad de desplazar productos y personas. ¿Te has preguntado qué pasa con los miles de autobuses de transporte público que son sustituidos cada año por eléctricos? Nos encantaría pensar que se aprovechan en otra ciudad y no que terminan en un deshuesadero.
¿Conoces infraestructura de transporte que se encuentre ociosa? No busques muy lejos, tu auto pasa el 90% de su vida útil estacionado.
¿Has pensado en los efectos secundarios de la congestión vial? Esos son sociales (contaminación, estrés y falta de tiempo libre); ambientales (mayor uso de gasolina); y económicos (más tiempo y recursos invertidos para ofrecer tus productos/servicios).
No muchos saben, pero en México, la derogada Ley de Transición Energética contenía una meta de Intensidad Energética (IE); no es tan conocida como la de Energías Limpias porque era meramente voluntaria. Actualmente, la Ley de transición energética vigente eliminó dicha meta, quizás porque jamás se cumplió.
Reducir la Intensidad Energética de un país significa reducir la cantidad de energía utilizada para generar una unidad del PIB; es decir, generar la misma riqueza, pero consumiendo menos energía. Puede calcularse también para empresas o procesos.¿Es viable?, por supuesto, en 2019 se lanzó el Club del 3%, coalición internacional integrada por gobiernos, empresas y organizaciones comprometidas a reducir su IE 3% anual.

Pensar en movilidad como el acto de movilizar autos lo más rápido posible suele conllevar una IE bastante alta. El urbanismo moderno nos habla de la movilidad como un habilitador de accesibilidad; en otras palabras, establecer un ecosistema que permita que las personas accedan a empleos, educación, salud y servicios utilizando la menor cantidad posible de energía y recursos.
La jerarquización de soluciones circulares nos dan algunos tips sobre soluciones que pueden impulsarse para reducir nuestra IE y aumentar nuestra accesibilidad:
● Usar la infraestructura la mayor parte del día: incluye la movilidad como servicio (tu
app, el taxi) y el transporte colectivo privado (los autobuses interciudad son un
ejemplo, URBVAN en Ciudad de México es otro).
● Evitar traslados innecesarios: desde que el e commerce te envíe todos tus productos
juntos, hasta que planees tus salidas o compartas tu auto.
● Reducir el consumo de combustibles: políticas de planificación territorial que
fomenten la movilidad activa y la economía local; así como la electrificación de la
infraestructura que más se utiliza (transporte público).
El espacio para redactar más soluciones es corto, pero la conclusión es clara: una movilidad sostenible, es decir, una estrategia que perdure, debe estar basada en la accesibilidad y una búsqueda constante por minimizar los recursos económicos, materiales y energéticos necesarios para realizar nuestras actividades diarias como individuos, como comunidad, como empresarios y como país.