Presupuesto récord para Energía ¿A dónde irán?
Por María Fernanda Matus Martínez
$267,439 millones de pesos (mdp) se prevé como presupuesto público para la Secretaría de Energía (Sener) en el Paquete Económico 2026 que el Ejecutivo entregó recientemente al legislativo, lo que significa un aumento récord de 86.8% si se compara con los $138,307 mdp que la Sener recibió el año pasado.
Los analistas y medios han resaltado que la solicitud que se hace en el marco de este paquete no especifica a dónde y a qué proyectos se destinarán estos dineros, ya que en el documento entregado se informa, de manera escueta, que $9.8 de cada 10 pesos sería para “gasto de inversión”, que se desglosa en “inversión física y otros gastos de inversión”, los cuales se vincularían a la “articulación de la política energética, de la política de hidrocarburos y de la política nuclear y eléctrica”.
En esta propuesta del Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF), el presupuesto de la CFE se reduciría 1.8% en términos reales, con una solicitud de $554,567 mdp para 2026.
Es importante recordar que, en su primer informe de gobierno, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se refirió a la “recuperación de la soberanía energética y el rescate de PEMEX” como el sello de la cuarta transformación y presumió el “cerca de un millón de barriles diario que producen Dos Bocas y Deer Park”.
En su Plan de Trabajo 2025-2030, Sheinbaum expuso que el objetivo es que PEMEX produzca 1.8 millones de barriles diarios durante su sexenio, así como “mantener el petróleo para las actuales y futuras generaciones y que la gasolina no aumente su precio en términos reales”.

“Todo ese petróleo que se produce la gran mayoría va a producir gasolinas y diésel, principalmente”, expuso la presidenta en febrero de este año.
Actualmente, México cuenta con un Sistema de Refinación Nacional, integrado por seis Refinerías, con una capacidad nominal de refinación de crudo de 1.6 millones de barriles diarios. Estas son: Ing. Antonio M. Amor en Salamanca (Gto); Gral. Lázaro Cárdenas en Minatitlán (Ver); Miguel Hidalgo en Tula (Hgo); Francisco I. Madero en Madero (Tamps); Ing. Antonio Dovalí Jaime en Salina Cruz (Oax) e Ing. R. Lara Sosa en Cadereyta (Sin).
Todas estas fueron diseñadas el siglo pasado, incluyendo las de Salina Cruz y Cadereyta que entraron en operación en 1979.
José Francisco Barnés de Castro señala que el rezago de estas refinerías existió desde su origen, ya que se crearon “con criterios de diseño fuertemente condicionados por los bajos precios de energía y los muy altos costos de capital que prevalecían en aquellos años, que llevan a sacrificar eficiencia para reducir los costos de inversión, por lo que, desde un inicio, nuestras refinerías tenían un rendimiento de productos de mayor valor, un nivel de eficiencia en el consumo de energía y un nivel de integración significativamente menores que las refinerías de la costa del Golfo de los Estados Unidos, con las que compiten”.
En la mañanera del 12 de febrero de 2025 la presidenta Sheinbaum habló de “impulsar un centro de economía circular en el estado de Hidalgo a través de Pemex en coordinación con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat)” y dijo que se continuaría “con el saneamiento financiero de Pemex”.
En ese entonces, el director general de PEMEX, Víctor Rodríguez Padilla, explicó que, con la reforma constitucional, la empresa petrolera regresaría a “su labor principal de servir al pueblo” para “garantizar el suministro de gasolina y otros combustibles al precio más bajo posible y aportar recursos a la hacienda pública para financiar programas de gobierno y obra pública”.
Dijo que, para asegurar reservas de 10 años de consumo, se perforarían 269 pozos exploratorios en Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Tabasco y Campeche y que se lograría una refinación “autosuficiente”, entre otros objetivos.
Expuso que se aumentaría la producción de fertilizantes con la rehabilitación de la planta de Lázaro Cárdenas, Michoacán y la construcción de un nuevo complejo en Veracruz; que se recuperaría la petroquímica con la reactivación del complejo Cangrejera y que se y se pondría en marcha Pemex Energía con proyectos orientados a la transición energética.
Lo que realmente no se explicó y tiene preocupados a quienes esperan una verdadera política transicional que apunte a las tendencias de sustentabilidad es cómo, apostando a la generación de energías fósiles, el gobierno está hablando de una política ambiental.
En esa misma mañanera, tanto la presidenta Sheinbaum, la secretaria de Energía, Luz Elena González Escobar y el propio director de PEMEX, Rodríguez Padilla, enunciaron que se aplicarían estrategias de política ambiental y transición en energética.
Eso, y otras dudas, son las que flotan en el aire con la propuesta de paquete económico presentada ayer que apuesta a reforzar la generación de hidrocarburos de fuentes fósiles.
