Los cuatro procesos que determinan el futuro de la infraestructura eléctrica

Mar 4, 2026 | Noticias, Tecnología

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De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía, son cuatro los procesos que están definiendo el futuro de los sistemas energéticos: electrificación, descarbonización, descentralización y digitalización. Estos procesos no son nuevos y han venido ocurriendo, en distintos momentos, a lo largo de más de un siglo.

Primero fue laelectrificación, con las lámparas incandescentes y los sistemas de generación y distribución eléctricos que permitieron hacerles llegar la electricidad, sustituyendo a las lámparas de keroseno y otros combustibles. La electricidad pronto llegó a la manufactura, con los motores eléctricos que sustituyeron a las máquinas de vapor (que, a su vez, modificaron radicalmente los arreglos de las plantas de manufactura).

También llegó al transporte eléctrico urbano que, por unas décadas, funcionó en segundo plano, dominado por los combustibles fósiles. Ahora, con gran fuerza y con un conjunto de nuevas tecnologías (en particular las baterías y las asociadas a la información y la comunicación) está transformando no sólo la forma en la que nos movemos, sino el diseño de los sistemas eléctricos y sus reglas de funcionamiento.

Ladescarbonización, a su vez, aparece por la preocupación de reducir la emisión de gases de efecto invernadero resultado de la quema de combustibles fósiles. Sin embargo, el primer empuje en esta dirección vino más por una necesidad de sustituir al petróleo, cuando a principios de los setenta se tuvo una crisis petrolera. Fue precisamente aquí donde tiene su origen ladescentralización de la energía, y el interés en las fuentes alternas, así como la expansión, lenta, pero firme, de las tecnologías orientadas al aprovechamiento del viento, del sol y de la cogeneración.

Entonces, por la posibilidad de instalaciones de generación a mucha menor escala, los que antes eran simples receptores se volvieron oferentes de energía y capacidad eléctrica, modificando radicalmente lo que hasta entonces era unidireccional (de la planta al medidor). Poco a poco, la generación eléctrica se descentraliza y se vuelve multidireccional.

En todo esto, hay que recordar que se generalizó la mejora de la eficiencia energética de equipos y sistemas nuevos y existentes, al ampliar el alcance de la política energética e incluir al uso final (servicios energéticos) y los equipos que lo hacen posible.

Es aquí donde entra en juego ladigitalizaciónque, poco a poco, lleva a que los sistemas que mueven los datos se integren universalmente, tanto como (y quizá más) que la electricidad. De esta manera, dos sistemas que funcionaron mucho tiempo por separado, ahora se conectan en paralelo, pero por medios distintos. Desde la gran planta de generación hasta la lámpara de mesa de cualquier recámara.

Todo esto se asocia, a su vez, a la variabilidad de la propia demanda y de la generación intermitente, y a la llegada reciente al mercado del almacenamiento eléctrico en grandes baterías (o en pequeñas, como en hogares y autos). Esto obliga a una visión integral no sólo de las inversiones en infraestructura, sino también de las reglas y mecanismos en los que se recuperan las inversiones que son necesarias y urgentes. Éstas incluyen esquemas regulatorios y tarifarios con señales que reconozcan el valor de integrar a lo que está del otro lado del medidor, al funcionamiento confiable, eficiente y menos contaminante de un sistema eléctrico que todavía funciona con arreglos diseñados e instalados para la operación unidireccional.

 

 

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