La demanda controlable, las baterías y los sistemas de gestión: ¿juntos o revueltos?

Jun 1, 2026 | Del otro lado del medidor, Noticias, Tecnología

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Las condiciones y reglas del mercado eléctrico han cambiado radicalmente en la última década, empujadas principalmente por la adopción en gran escala de la generación de energía renovable. Recientemente, nuevos cambios y condiciones han sido empujados por el desarrollo tecnológico asociado al abaratamiento del almacenamiento de energía eléctrica (que atiende muy bien a la variabilidad de la generación de carácter intermitente) y los desarrollos de las tecnologías de la información, los cuales permiten una mayor flexibilidad para atender, por los operadores de la red y los propios usuarios, las variaciones de la demanda.

En este sentido, en México se han establecido reglas para integrar el almacenamiento eléctrico y están por definirse las que aplican a una nueva opción: la integración al mercado de la demanda controlable. Esta aprovecha la capacidad de los usuarios finales de reducir su consumo eléctrico en momentos críticos, ofreciendo esa reducción como un producto del mercado eléctrico.

Por otro lado (y sin ser parte de las reglas aplicables al sector eléctrico), están por hacerse públicas las reglas para la obligación de establecer sistemas de gestión de energía en grandes usuarios. Esta práctica lleva a, entre otras cosas, entender los detalles del consumo de energía en una instalación.

Estas tres líneas de acción (almacenamiento, demanda controlable y sistemas de gestión de energía) perfilan nuevas oportunidades para que las empresas gestionen su uso en función de tarifas horarias, pero también para aquellas que han estado trabajando en el ahorro y uso eficiente de la energía en todo tipo de instalaciones. Esto, sin embargo, implica nuevos retos. En particular, porque el aprovechamiento de energías renovables y su almacenamiento se plantean, desde las autoridades y los grandes actores del mercado, como elementos suficientes para atender el crecimiento de la demanda, sin dar la importancia y atención equivalente a las alternativas que ocurren al interior de las instalaciones de los usuarios y que la experiencia indica que son significativas y rentables.

También es un reto porque el almacenamiento es perfilado como una alternativa que funciona sola y que apoya a la generación renovablein-situ, sólo manejando los patrones de la demanda agregada de las instalaciones y sin necesidad de entender los detalles del funcionamiento de estas. Esto puede llevar a no identificar ni aprovechar las oportunidades que se presentan en los ajustes a su demanda, ni tampoco a las relacionadas con la eficiencia energética.

Sin embargo, la obligación de establecimiento de SGEn representa una oportunidad para los propios usuarios de integrar funcionalmente la eficiencia energética, la demanda controlable y el almacenamiento en favor de sus intereses. Esto, por supuesto, representa un profundo reacomodo en el universo de empresas que ofrecen productos y servicios a los usuarios de energía, quienes tendrán que redefinir y ajustar su oferta y buscar las formas de llamar la atención de empresarios y operadores. También deberán valorar, junto con una posible integración de energía renovablein-situ y/o capacidad de almacenamiento eléctrico, acciones para ser más eficientes y flexibles, con claros beneficios económicos y ambientales.

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